SABEMOS, ADEMAS, QUE A LOS QUE AMAN A DIOS, TODAS LAS COSAS LOS AYUDAN A BIEN, ESTO ES, A LOS QUE CONFORME A SU PROPOSITO SON LLAMADOS. A LOS QUE ANTES CONOCIO, TAMBIEN LOS PREDESTINO PARA QUE FUERAN HECHOS CONFORMES A LA IMAGEN DE SU HIJO, PARA QUE ÉL SEA EL PRIMOGENITO ENTRE MUCHOS HERMANOS.
¿Cree alguien que un cristiano ha sido transformado espiritualmente a la imagen de Jesús? ¿Cree alguien que Jesús será o es el hermano mayor de los cristianos? Si es así, un cristiano tiene mucho poder.
Imaginemos una balanza antigua, con dos platos en los extremos. En un plato ponemos a un cristiano llamado conforme al propósito de Dios, un soldado de Jesús de pies a cabeza y en el otro plato ponemos al resto de poderes: Seguidores de todas las religiones, laicos con todos sus monos, todos los ídolos y fuerzas de engaño, maldad y demonios, hipócritas, supuestos siervos de Dios que transmiten la fuerza del evangelio y la fe en los púlpitos y cuando bajan del púlpito son gallinas impresentables, voluntarios que se apunten, etc., etc.
Ahora expongamos un problema espiritual:
Hay muchos espiritistas que quieren dejar de serlo. Quieren verse libres de las cadenas de la condenación que llevan, libres de todo pacto que han hecho con el diablo, libres de todo temor que tienen a la justicia de este mundo, libres del temor que tienen a represalias de los sectarios que tienen orden de matar antes de dejar salir a uno de los suyos.
Jesús murió por todos los pecadores. No obstante, nos deja la libertad de escoger. No somos autómatas creados para hacer su voluntad de manera forzada. Podemos entregarnos a El y hacerle Señor de nuestras vidas o podemos elegir que su sacrificio en la cruz no sea aprovechado para salvación de nuestra vida. Cada cual escoge por sí mismo.
Ahora una prueba de fe que no he hecho nunca.
Un pulso contra el futuro, contra el qué pasará. Me pongo en un plato de la balanza y digo que a partir del 25 de diciembre de este año, todos los espiritistas del mundo quedarán libres de los demonios que los poseen y el resto de la humanidad y demonios que está en el otro plato, que diga lo contrario. A ver quien pesa más.
En el supuesto (que doy por hecho) que yo venza, no supone ninguna buena noticia. Hay muchos millones de espiritistas. No se si serán ciertas las cifras que veo en internet, pero asustan.
Si los espiritistas son agradecidos a Dios y se arrepienten, serán cristianos. Pero si no se arrepienten, Dios se apartará de ellos y les vendrán más demonios que los poseerán y si la Iglesia de Jesucristo que está extendida por todo el mundo se cruza de brazos, no quiero ni pensarlo. Por otra parte, si la justicia de cada país no controla a modo de ITV a los ex espiritistas, pagará cara las consecuencias.
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